La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida. Don Quijote de la Mancha
Cuando alguien se acerca por primera vez a leer este espacio, eventualmente me preguntan : Tú ya pagaste? La respuesta la saben la mayoría: No. Primero, como muchos, no tenía un solo peso. Ahora tampoco lo tengo, pero bien podría haber llegado a un acuerdo para pagar lo justo. No lo he hecho, ni lo haré. Haciendo cuentas alegres de lo que les pagué a los bancos durante más de quince años, me salen debiendo. Pero como soy buena onda, ni les mando a un grupo de orangutanes cobradores, ni les digo que los meteré a la cárcel. Ellos sí son delincuentes.
Si les contara la cantidad de veces que me han dicho que me embargarán, que me meterán a la cárcel, que me han dicho que me vaya a prostituir para pagarle al banco. La lista de cobrones y despachines insolentes que he tenido que sortear es interminable. Las épocas que me ponían nerviosa quedaron hace mucho tiempo atrás. Las épocas de lamentos también. Si me pongo sólo a pensar que con lo que les pagué me hubiera comprado la casa de mis sueños y no es exageración, me da coraje. Por eso lo evito. Me conformo con saber que tengo la conciencia tranquila porque no les debo nada.
A pocas personas lo he dicho y hoy lo hago para que "todo México se entere": a mí me gustaría que me hubieran demandado. No, no enloquecí con la Navidad, tampoco estoy bajo los efectos de ninguna sustancia extraña. Sigo pensando que es lo mejor. Y lo es porque sé que sólo así, con la intervención de una autoridad competente y no con la lucha contra una bola de buenos para nada contratados por los despachitos, podría llegar a un arreglo real. Sé que un deudor nunca pisa la cárcel porque así lo estipula la Constitución, por eso, llegar a un arreglo justo, donde no existieran los gritos, las llamadas tontas, las amenazas inventadas, sería lo más prudente. Pero en este país ni para eso les da. Los enormes vacíos legales, la porquería del manoseo de las deudas, las transas de los mismos bancos alcahueteados por una bola de políticos corruptos propician un escenario de terror para los que tienen la desfortuna de deberle al banco y que viven sumidos en la desinformación.
Así que mientras sigan esos vacíos, esa ineptitud y esa corrupción en el sistema bancario, no me queda más que seguir durmiendo tranquila y diciéndole a las personas que no les crean nada, que para que un banco demande necesita meterle mucho dinero "bueno al malo" y en el inter, en lo que se hace un juicio, el deudor podría estar en posibilidades de defenderse y pagar de acuerdo a sus posibilidades. Sólo una recomendación, que a mí particularmente me ha servido de mucho: no se dejen engañar por quienes "prometen" sacarlos de la bronca ni por aquellos que te asustan con el petate del muerto diciéndote que hay miles de demandas y que ellos son tu única salvación.
Tienes dudas si estás demandado? Infórmate. En este espacio he tocado ese tema y la forma en que puedes saberlo:
http://miluchacontralausura.blogspot.com/2009/11/me-habra-demandado-el-banco.html
El rumor, la desinformación y las falsas promesas, esas sí, son los peores enemigos del deudor. Seamos felices. Vale la pena serlo.

9:57:00 AM
Mar Morales

Posted in:




0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada